martes, 4 de marzo de 2008

La visita del Seminari

Hola amigos:
Sencillamente invitaros a pasar por http://groups.msn.com/arxiremei la web de nuestro arciprestazgo donde iremos colgando fotos y rellenándola, al igual que el blog http://arxiremei.blogspot.com/
En la primera encontraréis todas las fotos que realizé y realizaron los seminaristas en estos dos días de visita.
La verdad es que impresiona y constituye un poco de aire fresco en medio de esta campaña electoral basada en el insulto y la crispación: nueve adolescentes y jóvenes iendo de misa en misa, compartiendo una tarde junior y una mañana de catequesis, cenando con otros muchachos y muchachas y lo más importante, dando su testimonio, diciéndoles que ellos, que tienen su edad, quieren ser sacerdotes.
Recuerdo mi viaje de fin de curso. Tenía por aquel entonces 13 años. Fuimos a Oviedo y nos quedamos a dormir en el Seminario. A la mañana siguiente estaban allí los seminaristas. ¡Como los miraban los compañeros y compañeras! Y ellos tranquilamente les decían que querían ser sacerdotes.
La verdad es que en nuestro tiempo seguimos provocando interrongantes, somos como Jesús "signo de contradicción", ¿por qué sacerdotes? se preguntan quienes a la vez les gusta tener al sacerdote cerca, que esté en la catequesis, que vaya con ellos de campamento, juegue en el rastreo y hastá pase un buen rato charlando una noche de convivencia. Porque lo que hay es admiración por el sacerdocio.
¿Por qué sacerdote? Bueno, la pregunta es más un ¿para qué sacerdote? o la respuesta está en la segunda pregunta. Soy sacerdote o en el caso de los muchachos que dieron testimonio con sus 14, 15, 17, 21, 24,... años, para amar a Cristo y a vosotros. La meta es la parroquia, porque a Cristo no se le ama sólo en la oración sino que la oración es el medio para amar más a Cristo en los demás. ¿Por qué sacerdote? Porque quiero que mi vida sea para vosotros, para el niño que gracias a mi presencia en el pueblo recibe el bautismo y el que años más tarde escucha al sacerdote hablar de Dios y gracias a estar ahí puede vivir el momento más inolvidable de su infancia, la Primera Comunión. Sacerdote para ir de campamento, estar con los juniors, preparar los temas de formación, las dinámicas, serviros en la comida, jugar, caminar juntos en la marcha, fotograficar cada actividad y colgarla en internet para que tengáis un recuerdo que gracias a la fotografía permanece siempre, para celebraros misa y que no tengáis que ir buscando un sacerdote por la sierra y los pueblos de alrededor, sino que tengáis el orgullo de incluso poder ofrecerlo a los otros acampados y decir, aquí tenéis a nuestro sacerdote que va a celebrar misa con nosotros y con vosotros, sacerdote para acompañar a los monitores y monitoras en los primeros meses y años, ir formándoles, hablándoles de Dios, sacerdote para apoyar y animar a quienes llevan años como educadores y son para el consiliario maestros por la experiencia de fe y de educador, sacerdote para animar a las catequistas y hacer ver lo importante que es su labor, a pesar de que los niños cada vez les cueste más centrarse y estar en silencio en la catequesis y en la misa, sacerdote para hablar a los novios, para acompañar a los matrimonios, sacerdote para que esa mujer anciana que siempre ha ido a misa tenga su misa cada día, pues se lo merece quien cuando era más joven dedicaba horas y horas a la parroquia, por amor de Dios y ahora sólo le queda la misa, cuando hace buen tiempo y no llueve, sacerdote para llevar la comunión a quien antes comulgaba todos los días, sacerdote para decir a nuestra sociedad que el pobre no es un problema y ofrecer el mensaje de Jesús, sacerdote para los demás.
Esa es la realidad, amigos y eso es un seminarista, un joven que sueña con un día representar a Cristo, hacerle presente dándose a los hombres y mujeres de un pueblo, desde la comida en una comparsa como uno más hasta la celebración de la eucaristía.
José