domingo, 30 de marzo de 2008

San Valentín (14-II-2001)

Amigo oyente:
Hoy es san Valentín, el santo de los enamorados y puedes preguntarte, ¿un sacerdote hablar del amor a los enamorados?, ¿no sorprende?, pues no, sencillamente porque entra dentro de mi profesión hablar a aquellos que se aman en el día más especial de su vida, cuando ante el altar dicen un sí que les inunda de amor, por eso, uno tiene ese privilegio de estar presente en el amor de tantas personas que ante mí han expresado esa entrega, puedo decir que siempre nerviosos, temblando y con una mirada de la que solamente el sacerdote es testigo privilegiado. Es a mí a quien, en nombre de Cristo, corresponde bendecir y desear que ese amor madure y sea realmente una bonita historia de amor.
Y ¿qué puede decir quien te habla?
Sencillamente ama, ama y valora a la persona que tienes a tu lado, ten ideales, sueña, porque los auténticos soñadores son las personas más realistas, las que comprenden que a los sueños solamente se llega a través del sacrificio, la entrega, el sufrimiento, el esfuerzo, los auténticos amores han sido acrisolados por las noches y la soledad, de lo contrario el amor pasa a ser un bonito y efímero sentimiento.
Pero en este día no puedo más que recordar a esos enamorados que son los misioneros, esa gente buena que lo dejó todo para ir a trabajar en países marcados por la violencia, la guerra y los desastres naturales, ellos comprenden bien lo que significa amar en cuanto comprometerte con el pobre y sufrir su destino, compartiendo el llanto de tantos que hoy en El Salvador lloran la muerte de sus hijos y sus amigos, son los auténticos hombres enamorados, los que un día soñaron en un mundo más justo y solidario y trataron de hacer realidad este sueño entregando su vida en pro de los pobres del tercer mundo.Finalmente no puedo olvidar que hoy podemos hacer algo por los demás, algo bien sencillo, dar nuestra sangre. Como receptor que fui de sangre y como hijo de un enfermo que necesitaba sangre no puedo más que agradecer a todos los donantes su gesto, gracias a él mi padre vivió más de un año, ¿hay algo más hermoso que alargar la vida de una persona o hacer que recupere la salud durante unos días?