lunes, 8 de diciembre de 2008

Radio Ribarroja. 2-X-2000. Los ángeles

Amigo oyente:
Por fin llegó Octubre, ese mes donde todo regresa a la normalidad, se acaban las fiestas y la noche comienza a ganarle la batalla al día, mientras queda el recuerdo del verano 2000 y como no, escuchamos el eco de quienes han abandonado este edificio y su escalera, los que antaño estudiaban en la Casa de la Cultura y ahora recorren los pasillos y las aulas del Institut Nou.
Y aprovechando que hoy es el día de unos seres muy de moda, los ángeles vamos a hablar de ellos. Pero no del que tengo a mi lado y en más de una ocasión me ha salvado la vida en la carretera, sino de los ángeles de carne y hueso. Esos que conviven con nosotros. Sirva de homenaje a esas personas que han sido lo mejor del verano y que seguro te has encontrado con ellas.
Este verano ha sido bonito gracias a ese ángel que ha sabido compartir una alegría contigo y darte un abrazo en el momento oportuno.
Ese ángel que te ha escuchado atentamente y se ha contagiado de tu dicha y ese otro que una tarde te ofreció la palabra oportuna.
Y aquellos ángeles con los que pasaste los domingos del verano en la playa o en la casita de campo, con los que pudiste jugar una partida o pasear por la orilla del mar, o esos otros con los que saltaste de alegría cuando el Valencia le marco los goles una noche de verano.
También seguro que te has encontrado con los ángeles que han estado ahí, para quedarse con los niños y así poder irte de viaje o excursión.
Y ese otro ángel que te hizo revivir la juventud en una noche muy especial o los que te deleitaron con buena música, capaz de conducirte al mundo de los sueños.
Y están los ángeles que salen al encuentro en el momento oportuno, los que con una mirada levantan el ánimo y con una sonrisa iluminan el día, los ángeles que comen con nosotros y comparten nuestra diversión, los que te han abierto el corazón y aquellos que han sido capaces de crear grupo y hacer que todos disfrutásemos de unas buenas fiestas.Y seguiría pero me paro, porque no está bien que el primer día agote al oyente.