lunes, 1 de diciembre de 2008

Radio Ribarroja. 26-V-2000. María Madre de Liria

Amigo oyente:
Si me permites hoy no voy a hablar de Riba-roja del Turia sino de Lliria. Sin quitar el amor por este pueblo y sus gentes, que ocupan un lugar privilegiado en mi corazón voy a hablar de la Ciudad de la Música y en concreto de un barrio al que guardo también en mi interior y al que a pesar de los años no olvido.
El motivo, bien sencillo, el equipo arciprestral de Liria me invitó a predicar el Triduo en las fiestas de María Madre de la Iglesia y yo, como es lógico he aceptado. Y ha sido bonito, reencontrarte con una comunidad en la que uno se integró como seminarista y donde encontró lo mismo que aquí, gente buena que te ayuda en la labor sacerdotal, gente que te perdona tus fallos y te valora tus éxitos.
Y hoy pues están en fiestas les dedico este minuto a ellos y a esas parroquias de barrio.
La parroquia de barrio está en un lugar que ha ido creciendo, lo que eran unas casas alrededor de una ermita o una calle se va convirtiendo en una pequeña urbe de altos edificios, en ella viven desde los hijos que vivían en centro y se forman un hogar a las afueras del pueblo, hasta el inmigrante que comenzó a construir su vivienda en los años cincuenta, y todos están allí, en una masa heterogénea y muchas veces sin raíces en la tierra que habitan. Y es la parroquia de barrio pequeña, su iglesia no es monumental ni histórica, tampoco tiene los medios económicos de las hermanas más grandes, baste comparar colectas ni tiene la gente que normalmente tiene la grande. A misa acuden las siete u ocho personas cada día. Es todo más sencillo y ese es su encanto, es una pequeña familia donde el número es reducido, tiene ese encanto. Es evidente que el trabajo es menos llamativo pero ella está allí con la misión de ser la casa del barrio, el hogar donde todos tengan cabida.
Así lo entendió, un condiscípulo de nuestro párroco, Don José Nacher, quien comenzó a edificar María Madre de la Iglesia buscando que fuese la familia de Jesús, construyendo un templo y un Centro Social bajo la Iglesia, un lugar para el barrio, para que todos de un modo u otro tuviesen cabida y así ha funcionado.Nada, desde aquí, no se si alguno de Liria nos escucha, pero un abrazo y gracias.