lunes, 1 de diciembre de 2008

Radio Ribarroja. 5-X-1999. Decálogo de la Naturaleza

Amigo oyente:

En esta semana de la ecología, en la que todos los minutos van a versar sobre el tema de la naturaleza, tan ignorada por el hombre postmoderno, hoy vamos a reflexionar sobre unos consejos que posiblemente ella nos daría a los que pasamos un rato inmersos en ella, inspirados en la sabiduría del Gran Jefe Indio Seattle:
1. No pretendas comprar la tierra, ella no te pertenece, tú no eres su dueño sino su administrador. Tú morirás y ella seguirá ahí viendo como quienes se enorgullecían de ser sus señores acaban en sus entrañas convertidos en tierra.
2. Recuerda que no eres el dueño de la frescura del aire ni del centelleo del agua.
3. Cada partícula de la tierra que tu pisas existía millones de años antes de ti. Tú no has hecho nada para que exista sin embargo sin la tierra no podrías vivir.
4. Valora cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto, no es una maravilla el misterio que esconden tras ellos.
5. Aprende a ver en la savia que circula en los árboles y en las raíces que se hunden en la tierra la presencia de tus antepasados que conservaron la misma tierra, los árboles y los rios que hoy tu cuidas.
6. Eres parte de la tierra y ella es parte de ti, no pretendas vivir sin contar con ella y creyéndote diferente a la naturaleza, tú eres un ser más sometido a sus leyes.
7. Considera a las fragantes flores, al venado, el caballo y el águila majestuosa, las crestas rocosas y las savias de las praderas como hermanas.
8. Escucha en el murmullo de las aguas la voz de tus abuelos, hombres que vivieron cultivando estas huertas, depositando en ellas todo su saber y su amor, a las tierras de sus padres.
9. El río Turia es tu hermano que sacia nuestra sed y alimenta a tus hijos.
10. Trata con bondad el río, admírate de los juncos, los peces que corren por él, el vergel que crea a su paso. No lo desprecies.
11. Trata a tu madre, la tierra, y a tus hermanos, el cielo como don que te ha regalado la naturaleza no como cosas que se pueden comprar, saquear y vener.