lunes, 1 de diciembre de 2008

Radio Ribarroja. 29-IX-1999. Sant Miquel de Lliria

Amigo oyente:

Esta mañana me encuentro en un lugar muy especial para todos los habitantes de esta comarca, el Real Monasterio de San Miguel de Liria. Aquí, sobre esta cima desde donde se divisa toda nuestra comarca y donde la mirada llega hasta el mar, en este monte que mira hacia Riba-roja del Turia y desde el cual tiende sus alas el arcángel para abrazarnos a todos.
San Miguel es un lugar especial, constituye uno de los santuarios más conocidos y visitados en toda la provincia de Valencia, lugar de peregrinación de tantas personas que por estas fechas suben al santuario a rezarle al arcángeles, cumplir una promesa o llorar la enfermedad de un ser querido.
El santuario además constituye el centro espiritual de nuestra comarca, el Camp del Turia. Esta comarca que ha de buscar sus señas de identidad y encontrar los lazos que la unen, la comarca del rio Turia y la Ofrena, del Castell de Benisanó y la Montieleta, de la ceba de la Pobla y Benaguasil, el parque de la Eliana y els dos campanars. Y san Miguel en el centro, ese arcangel que mira nuestras tierras y las protege, ese arcangel ante el cual las miradas encuentran descanso, paz y consuelo, motivos para seguir caminando y subiendo a la cima de nuestra vida.
Y san Miguel es especial para quien te habla, realmente fue él quien me presentó a nuestro pueblo, hace hoy cuatro años. Una tarde de septiembre, en aquella procesión, en la que participaba con la mirada puesta en Riba-roja, poniendo bajo su protección la tarea de servir al pueblo de Riba-roja y hacer presente a un Dios cercano y amigo de las personas, en aquella tarde en la que mi corazón iba llenandose de amor a un pueblo todavía desconocido y pedía por aquellos que pronto iban a formar parte de mi historia, vosotros, amigos de Riba-roja al pasar el arcángel mirabais entre el clero y, tal como me habéis contado, buscabáis al curita que iba a ir de vicario al pueblo, no fue una hermosa presentación en la que el arcángel actúo de intermediario.
Ya solo me queda pedirle al que para mí es el patron no de Liria sino de nuestra comarca por todos vosotros, para que nunca perdáis las alas que os han llevado a mirar hacia arriba y volar, en mil tareas e ilusiones, que sigamos siendo lo que somos, un pueblo emprendedor, ilusionado e ilusionador.