lunes, 1 de diciembre de 2008

Radio Ribarroja. 20-IX-1999. La tele de mi infancia

Amigo oyente:
Eran los años setenta, los años de Heidi, Abrete Sésamo, Torrebruno, Teresa Rabal, los Payasos de la Tele Gabi, Miliki, Fofito y Milikito, el Un, Dos, Tres,...
Y en estos años donde la tele nos hacia llorar con Heidi y Marco, aprender el cerca, lejos, con Gustavo y los muñecos de Abrete Sésamo, cantar con Torrebruno y Tersa Rabal y como no reir y apreciar aquel “había una vez, un circo, que alegraba el corazón,...” de los entrañables Gabi, Miliki, Fofito, Milikito y el llorado Fofó.
Y en aquellos años hubo un hombre que también nos hizo llorar con su muerte, era mayor, serio de carácter y de mirada profunda y a pesar de ello cautivo a los niños sin hablarnos directamente a nosotros, él fue, tal como cantaban Enrique y Ana, el amigo Felix, el amigo de todos los niños.
Y él nos hizo conocer la fauna de nuestra península, nos acercó a nuestro tesoro ecológico.
Felix Samuel Rodriguez de la Fuente nació en 1928 en Poza de la Sal, provincia de Burgos. Sus primeros años de la infancia transcurrieron en plena naturaleza, en las parameras del valle de la Bureba. A los 18 años se trslada a Valladolid, donde estudia medicina. Carrera que completará con los estudios de odontológia en Madrid. Fueron en estos años cuando comenzó a apasionarse por la cetrería o caza con halcón, gracias a ello y a la ayuda del rey Saud pudo rodar un documental, “Señores del espacio”. El éxito de esta película le permitió estudiar en profundidad el comportamiento de los temidos lobos. Posteriormente rodó otros reportajes, especialmente para TVE, A toda Plana, Planeta Azul y El hombre y la tierra. Este último fue el programa que más ha influido en nuestra sociedad y el más recordado por todos. Precisamente rodando un episodio murió a sus 52 años.
La figura de Felix Rodriguez de la Fuente es la de un hombre amigo de la naturaleza y de los animales, estudioso de su vida y divulgador de este mundo que convive con nosotros pero que aún hoy nos resulta para muchos desconocido.
Amigo oyente, TVE ha tenido el acierto de volver a emitir su serie más conocida y como ocurre con el buen libro a pesar de haberla visto anteriormente no deja de sorprendernos y cautivarnos, de ayudarnos a reencontrarnos con una España bien distinta a la de las grandes ciudades, los rascacielos, las autopistas y las playas saturadas de gente.