viernes, 23 de noviembre de 2007

Ejercicios Espirituales 2002

PRIMERO. EL HOMBRE SER TRÁGICO REDIMIBLE POR DIOS: JESUCRISTO ES EL SIGNO DE LA REDENCIÓN.

- El hombre:
. Sufre una herida profunda que alivia con el ocio.
. Vive sin esperanza, porque las soluciones globales de la humanidad han fracasado (ilustración, capitalismo y comunismo).
.Vive una historia trágica porque ha experimentado que haga lo que haga todo va a seguir igual.
. La herida del hombre no tiene solución, tiene salvación y ésta no proviene de sus fuerzas sino de Dios, del sentir el amor de Dios en el pecado de la humanidad, del que yo soy solidario.

- La omnipotencia de Dios:
. Aunque no veamos la solución hay signos de esperanza, en el desierto comienzan a florecer los árboles, hay vida en situaciones de muerte: en Auswich estaba Dios, en la UCI está Dios, en El Salvador estaba Dios.
. Fracasan nuestros proyectos, no el proyecto de Dios que nunca se confunde con nuestras estrategias e iniciativas.
. Nuestro mundo de pecado es amado por Dios y por tanto el hombre es redimible y salvable.
. El signo por excelencia de que hay esperanza se encuentra en Jesucristo y en la fe de muchos cristianos.
. Nuestro problema es que no nos gustan estos signos, no nos convencen como no convencieron a los contemporáneos de Jesús.

DIA SEGUNDO. DIOS REDIME AL HOMBRE ENCARNÁNDOSE EN EL ÚLTIMO LUGAR DE ENTRE LOS HOMBRES: EN EL ÚLTIMO LUGAR ESTÁ DIOS.

- Nazaret:
. Dios habla en Nazaret, la Palabra de Dios se da años y antes de empezar a hablar aprende escuchando el lenguaje de los hombres.
. Dios besa la humanidad, sale al encuentro del hombre como hombre en la tierra de los pecadores y los últimos.
. Desde abajo comienza Dios a redimir la humanidad.

- Dios escoge lo débil para redimir lo humano:
. Los reyes buscan el poder para gobernar.
. Dios escoge el último lugar para salvarnos: el último lugar nunca lo vamos a ocupar porque pertenece a Cristo.
. Cuando llegue nuestra hora hemos de ser capaz de identificarla y ésta será cuando ocupemos ese sitio que no queremos.








DIA TERCERO. EN LA ENCARNACIÓN DESCUBRIMOS EL ROSTRO DE UN DIOS QUE ES MISERICORDIA E INVITA A SU MESA A LOS PECADORES.

- Hemos de sentir nostalgia por el Evangelio:
. No podemos con el Evangelio porque no nos gusta, pero alegrémonos de que sea así y enamoremos de Él, no rebajemos sus exigencias autoengañándonos.
. Es el rostro de Dios, por eso sentimos gozos por que Dios sea así.
. El Reino de Dios no son nuestras obras.
. El Padrenuestro no es una ética sino una súplica al Padre para que Él haga de nuestra vida Evangelio: fraternidad, reconocimiento de Dios, cumplimiento de su voluntad, vida eucarística, perdón,...
. Hemos de pedir que nos libre de la tentación de rechazar el lugar en el que Él nos ha colocado y éste como a su hijo es la cruz, el último lugar, es decir, la indiferencia, la no valoración de nuestro trabajo, la marginación,...

- El Dios de Jesús es misericordia:
. En el hijo perdido descubrimos nuestra triple condición de hijos y de Padre.
. Las tentaciones de Jesús tienen como raíz la búsqueda de poder para conseguir el bien.
. Teresa de Liseaux nos ha dejado el caminito de confianza en el amor de Dios: al final de su vida siente fuertemente la experiencia del pecado de la humanidad y pide que lo que no quiera Dios para los pecadores no lo quiera para ella.
. Dios nos invita a la comensalidad abierta, el compartir con los pecadores.

DÍA CUARTO. ES EN LA CRUZ Y EL SEPULCRO VACÍO DONDE SE ENCUENTRA LA RESPUESTA A LA TRAGICIDAD HUMANA: DIOS ACOGE NUESTRO PECADO Y LO REDIME.

- El Mesías crucificado:
. La cruz es fruto de un mecanismo social consistente en ganar seguridad excluyendo al diferente.
. En el AT Yavé es un Dios marginal de un pueblo sometido.
. La Trinidad en la iconografía occidental presenta al Padre eterno cogiendo la cruz de Cristo. Así ama el Padre, con una mirada serena porque la última palabra no la tiene la muerte y seria porque sabe lo que cuesta el amor, ofreciéndonos al crucificado.
. Nos lleva a contemplar en los calvarios del mundo la presencia de Dios: donde una vida se quebró nacieron las amapolas.
.En la cruz el amor de Dios no falló, en el calvario del hombre, el amor del Padre no falla.

- El sepulcro vacío:
. Dios se toma tiempo para que los apóstoles puedan asimilar la cruz, no fuerza las cosas y espera tres días.
. Nos lleva a la encarnación: Cristo asume su condición humana hasta conocer lo más bajo del hombre, la muerte.
. Huella que ha dejado Dios en el paso de la historia humana.
. En las cuevas y en las cavernas brotan los manantiales y la vida. Evoca el útero materno, la cuna, la barca, el lago de Unamuno, el sagrario, los sueños.
. Representa la concavidad de donde mana la forma, la vida y la palabra.
. El vacío es la condición que hace posible el ser: del no ser al ser, del silencio a la palabra.

DÍA QUINTO. LA RESURRECCIÓN ES PARA LA MISIÓN QUE CONSISTE EN TOMAR A DIOS POR ABSOLUTO Y HACER DE LA PROPIA VIDA UNA OFRENDA TOTAL A DIOS, SIGUIENDO A CRISTO, EN FAVOR DE LOS DEMÁS.

- Los encuentros con el Resucitado:
. Marcos nos remite a Galilea, hay que volver a recorrer el camino de Cristo ilusionándose por el Reino en Galilea, viviendo el discípulado caminando y ocupando el último lugar en Jerusalén.
. Los encuentros con el Resucitado son lo mínimo suficiente, la experiencia suficiente para recuperar la fe y volver a la misión.
. No cambian el estatus de la humanidad, las cosas siguen igual, siguen habiendo víctimas y pecado.
. La finalidad es llamar a la misión.
. En el encuentro con Pedro descubrimos que Jesús sólo nos pide que nos hayamos enamorado de él para ser sus apóstoles.
. Hemos de entonar el propio Magnificat, el canto por lo mucho que hemos sido amados por Dios.

- Hacer de la vida una ofrenda:
. Nos preocupamos de estrategias y planes pastorales y nos olvidamos de lo esencial de la vida cristiana.
. Carlos de Foucauld no se sirve de estrategias, sencillamente se deja llevar por la voluntad de Dios que le lleva desde su conversión por la Trapa, Nazaret y los tuaregs del Sahara. Su secreto estaba en una profunda experiencia de Dios que le llevaba a la entrega a los demás mediante la eucaristía y la fraternidad universal.
. Por tanto hemos de hacer de Dios el Absoluto y dejar que Él lleve nuestra vida.

Mi vida sacerdotal va a nacer desde la experiencia de Dios como absoluto para entregarme a mis hermanos, los hombres y mujeres que me rodean, siguiendo a Jesucristo y viviendo el Evangelio, mediante la eucaristía, la fuente de entrega absoluta a los demás, donde se realiza del modo más único, sublime, singular, mi ser sacerdotal, mi vocación, mi unión íntima y profunda contigo, haciendo presente tu abrazo lleno de ternura y amor a mis hermanos y la fraternidad vivida como servicio a aquellos que me necesitan, mostrando la ternura y amabilidad de quien es mi absoluto, Dios, que me llevará a tomar la actitud del siervo que no busca protagonismo sino servir y ocupar el último lugar, el de la cruz.

Tú vida cristiana ha de nacer desde la experiencia de Dios como absoluto para entregarte a tus hermanos, los hombres y mujeres que te rodean, siguiendo a Jesucristo y viviendo el Evangelio, mediante la eucaristía, la fuente de entrega absoluta a los demás, donde se realiza del modo más único, sublime, singular, tu ser cristiano, tu vocación, tu unión íntima y profunda con Dios, haciendo el divino abrazo lleno de ternura y amor a la humanidad y la fraternidad vivida como servicio a aquellos que te necesitan, mostrando la ternura y amabilidad de quien es tu absoluto, Dios, que te llevará a tomar la actitud del siervo que no busca protagonismo sino servir y ocupar el último lugar, el de la cruz, el de Cristo.