viernes, 23 de noviembre de 2007

la biblia

10-ene-2000. La Biblia.


Amigo oyente:
Tras una larga semana de ausencia, vuelve este minuto de la esperanza. El primer minuto del Año 2000.
Y hoy, en este año que personalmente va a ser para mí el año bíblico, dedicado al reencuentro con el libro más vendido del mundo, más traducido y lo mejor de todo más leído y recitado en los cinco continentes. La Biblia constituye realmente el libro de los libros. Un libro valorado por los creyentes y no creyentes, leído por toda clase de personas: los que buscan en él la respuesta a su vida, los que la leen por curiosidad, los que les gusta aprender de la sabiduría semita, los cristianos de todas las confesiones que se encuentran con la Palabra de Dios presente de forma viva en sus páginas. Constituye un depósito donde encontramos desde los origenes del hombre, de forma bella y a la vez profunda, hasta el final de la historia, pasando por la epopeya de todo un pueblo y la crisis de la monarquía, libros que nos hablan de amores tan humanos que a veces están impregnados de erotismo, de celos y envidias entre hermanos, libros donde el sabio sin hablarnos de Dios nos ofrece los medios para hacer de nuestra vida un vida propia del hombre sabio y prudente. Y la Biblia es ante todo el libro de los pobres, en ella encuentran eco los sufrimientos de los oprimidos, las palabras de los profetas denuncian los abusos que siempre y en todos los lugares han sufrido los desheredados. Y como no, es en ella donde nos encontramos con un personaje fascinante, para cristianos y no cristianos, la figura histórica más relevante, Jesús de Nazaret, quien fue coherente y asumió la condición de los siervos que víctimas de los intereses de los poderosos mueren crucificados.Amigo oyente, este primer minuto lo dedico a ella.