viernes, 23 de noviembre de 2007

mi aportación al 20 aniversario Siete Aguas

Cuentan los mayores
que hace muchos años
los niños iban a Calles de campamento.
Allí se reunían los niños, los monitores, los cocineros, los sacerdotes,...
Pasaban unos días de verano
con el mejor amigo:
Jesús.
Él les esperaba para jugar y reír,
hablarles y escucharles.
Mientras los cocineros
les preparan la comida
y los monitores
el tema y los juegos.
En una ocasión uno de ellos
pensó...
“¿Y por qué no?
Nosotros podemos tener
nuestro campamento!!”
Y así
con mucha ilusión y ganas
comenzó esta bonita historia.
Era el año 1986,
cuando por primera vez,
los exploradores descubrieron
un bello paraje,
situado entre viñares
y pinares,
por donde las ardillas
correteaban,
bajo la mirada atenta
del pico la Nevera
y de los niños.
Y allí los pioneros,
compraron los terrenos
y levantaron el campamento.
Albañiles, camioneros,
gente buena de Ribarroja,
todos juntos
cogiéndose manos a la obra,
comenzaron a levantar
la cocina, el comedor,
los pabellones y la piscina.
Y a mediados de 1987,
gracias a la colaboración
del pueblo de Ribarroja,
de cientos de personas
buenas y generosas,
los niños del junior
y los adolescentes de confirmación
pudieron pasar unos días.
Mientras Jesús
era feliz en aquel lugar
rodeado de niños, jóvenes y mayores.
Durante quince años,
muchos han pasado
por estas instalaciones:
sacerdotes,
cocineros,
personal de intendencia,
monitores,
acampados,
papás y abuelos,
se han sentido acogidos
por este lugar
lleno de magia y vida.
A todos los que
durante quince
maravillosos años
habéis colaborado,
MUCHAS GRACIAS.
El campamentode Siete Aguas.