viernes, 22 de febrero de 2008

Emitiendo desde Siete Aguas

Amigo oyente:
Muchos se preguntarán que enseñamos en los campamentos. Además de jugar, piscina y tiempo libre los campamentos tienen una función educativa.
Tanto los campamentos parroquiales, como los municipales tienen muy claro que aquí no se viene a perder el tiempo sino a formar personas, los primeros desde los valores religiosos, los segundos desde los valores éticos, valores todos que persiguen un mismo fin, enseñar al acampado a amar.
Por ello los campamentos constituyen una auténtica escuela de convivencia y tolerancia, un lugar donde procuramos que los niños aprendan a respetarse, a aceptar al otro en su singularidad e integrar sin excluir a nadie.
Ayer ETA volvía a matar a un padre de familia. En el campamento lo recordamos y compartimos el dolor de la sociedad española que vive amenazada por la banda criminal, al mismo tiempo nos propusimos un camino bien bonito que vamos a seguir como medio para luchar contra los terroristas, vamos a constituirnos en alternativa contra los que en la familia, la escuela y los movimientos pro-etarras educan a sus hijos en el odio. Los campamentos somos un medio eficaz contra el terrorismo porque en ellos educamos en los otros valores, en los valores del perdón y el respeto del don de la vida. Frente a quienes educan en el odio nosotros, aunque nos maten, educaremos en el amor.

El día de padres

El momento más emotivo...??
Lee...
Amigo oyente:
Todos los campamentos tienen un día muy especial, el más entrañable de todos. Es el día de padres.
La noche anterior los monitores organizan el trabajo, hay que dejar las instalaciones limpías, los niños se han de duchar y vestirles con la ropa más aseada, todo tiene que estar en perfectas condiciones.
A la hora prevista se abre simbólicamente el campamento.
Ellos esperan, miran entre la multitud para encontrar a sus papás, nerviosos por si no vienen. Llevan siete días sin verles, para muchos es la primera vez que han estado tanto tiempo separados y los recuerda, en sus miradas hay amor, mucho amor hacia aquellos que constituyen en esas edades el centro de sus vidas.
Ellos también esperan, más ansiosos que los niños. Miran y tratan de ver entre los niños al suyo. ¡Qué duro se hace estar unos días sin sus hijos!, ¿habrá ido todo bien?, ¿habrán llorado de noche su ausencia?, ¿se lo habrá comido todo?, porque hay una realidad, en su corazón han estado presentes y su pensamiento no se ha alejado del campamento, cuando al levantarse el silencio inundaba la habitación del hijo o la comida era triste porque el comuniante no se encontraba en la mesa.
Y por fin juntos, dos grupos se acercan, ansiosos por abrazarse y llega el momento, lágrimas y lloros, ha sido para un buen grupo la primera vez y que duro y al mismo tiempo que bonito, poder estar de nuevo juntos, ahora padres e hijos se aman más, y por su puesto un beso al abuela y al abuelo que los han echado tanto de menos como los papas y enseguido a enseñar la tienda y contar lo bien que lo han pasado. Y después la misa donde me siento feliz de ver tantas personas allí reunirlas, el zorro, la arriada, la cena, la velada y el adios. De nuevo el corazón se encoge y se templa, hay que decir no cuando el hijo pide bajarse mientras llora, son unas horas y te lo digo a ti papá que me estarás ecucnado, al cabo de un rato deja de llorar y se le olvida, no es malo fortalecer la voluntad así, es educativo, poder superar esa separación momentánea.
Pero hoy quiero concluir destacando las banderas del campamento, esta tarde papás os las encontraréis a media asta, porque los campamentos lugar de convivencia y tolerancia están de luto y lo están porque unos niños nunca verán regresar a sus padres o abuelos, el motivo, ETA los mató y nosotros queremos con ese signo solidarizarnos con ellos.

Noche en Siete Aguas

Recuerdo muy bien aquellos días y aquellas noches de verano en Siete Aguas. Silencio en la pinada, los niños duermen. Los monitores en el pabellón revisan el día y preparan el siguiente. Al salir, ellas están allí, las estrellas, compañeras del campamento, calladas, silenciosas, vivas y centelleantes. He aquí este minuto que desde allí dirigí a los buenos oyentes de Radio Ribarroja, un 7 de Agosto de 2000.

Amigo oyente:
Imagino que muchos se preguntarán que hacemos en los campamentos. Pues bien, hoy al comenzar esta nueva temporada desde Siete Aguas voy a comenzar por el final, la noche.
Es la noche el momento más bonito de todo el campamento. Bien sabemos todos que es ella misterio y mágia, cuando el sol se desvanece y surge la luna y las estrellas. De noche la inspiración es más fuerte y el amor se transforma en pasión, de noche todo se vive con intensidad, desde las experiencías místicas hasta las mundanas y así las personas extremas siempre han encontrado en la noche la mejor aliada, los jóvenes las buscan porque en su silencio sus voces se escuchan y se vive todo con intensidad, mientras los niños lloran ante las tinieblas y los enfermos sienten como sus dolores y sufrimientos se hacen más insoportables hasta la llegada del alba.
Y la noche en Siete Aguas es muy especial.
Hemos cantado la canción bonita de los campamentos, la vela del día se apaga, las sombras se oscurecen, en los padres que dejé muy lejos de la acampada, para ellos mi mejor recuerdo, y la tienda ya me recibe como madre a su hijo.
Los niños tras limpiarse los dientes se acuestan, el silencio lo invade interrumpido por la tienda de Australia o China que quieren aprovechar para hablar y contarse sus cositas bajo los árboles y la vigilancia del monitor que les llama la atención.
Mientras las estrellas y la vía láctea cubren los cielos, cielos limpios de contaminación y de luz, cielos donde ellas centellean con un brillo muy especial, silencio y contemplación al cabar la reunión y dirigirse a dormir en la tienda intentando hacerse un hueco entre los niños que placidamente descansan.

lunes, 11 de febrero de 2008

Y a sus 15 años nos dejó

Lo recuerdo muy bien. La muerte de tus alumnos no se olvida: Cristian de leucemia, su hermano David, de accidente con la moto, David, también al inicio de aquel curso en accidente de moto. Son momentos muy tristes en la vida del profesor. Lo más triste en un colegio es enterrar a un alumno o alumna. Y María fue una de ellas. Fue un 28 de Abril de 2004. Como tantas adolescentes, regresaba a casa en la moto, con su novio. Un mal adelantamiento, entre Riba-roja y Loriguilla, en una estrecha carretera, los apartó de ella.
Valga un recuerdo para ti María.
Y para ti lector y lectora: prudencia. Mucha prudencia cuando vayas al volante. Y si eres joven, lo mismo. No quiero volver a asistir a la misa de un joven o una joven que muere en accidente de tráfico, por favor.
Amigo oyente:
Recuerdo muy bien el último minuto. Fue el viernes día 26 y trataba sobre una mujer cuya mirada se había apagado.
Aquel día sin yo saberlo iba a ser un día especial. A las 10.30 subí a la clase de 4º A. La mayoría tenía que preparar para otra asignatura una obrita de teatro y me pidieron que les dejase la hora. Así lo hice. Sin embargo había un grupito que no tenía nada que hacer. “María puedes bajar por el trivial que está en conserjería”. Era ella, sabía que podía pedírselo y que no se iba a negar. Bajó y subió enseguida con el trivial. Y comenzamos a jugar. Después ella misma lo bajó. La recuerdo en el pasillo del segundo piso pidiéndole a una compañera que se lo sujetase. Y allí lo dejó.
Fue la última clase de religión con una muchacha de quince años, que procedía de Turís y vivía en Loriguilla, una muchacha viva y llena de juventud, con un corazón transparente y a la vez lleno de vitalidad.
Y María ya no volvió, en la madrugada del domingo emprendió el vuelo hacia la eternidad. Y la verdad, reconozco que duelo hasta lo más profundo del alma la muerte de una muchacha servicial. El lunes el colegio se encontraba de luto, los rostros de sus compañeros irradiaban la tristeza de quienes habían perdido a una amiga incapaz de tener enemigos, amiga de todos, decidida y abierta. Después vino el entierro, un río de gente acompañó el féretro blanco mientras todos tratábamos de despertar de esta amarga pesadilla que comenzó una noche de primavera y luna llena, en la que una muchacha rodeada de azahares moría. Una joven destinada a la vida.
Y en estos días tristes en los que a veces trato de engañarme y creer que el miércoles la voy a encontrar a la entrada del Colegio Asunción he de reconocer que de los campos que rodean la carretera de Loriguilla emana un perfume de azahar, es como si María al abandonarnos hubiese dejado su rastro en ese perfume que embriaga para que la recordemos siempre como aquella muchacha de flor de azahar.
Y hoy mientras miro al mar la recuerdo, porque las únicas fotos que tengo de ella, el destino lo ha querido así son de un 19 de noviembre, macabra coincidencia, el mismo día en que enterrábamos una niña, ella se encuentra mirando el mar, ese mar que hoy desde el Faro de Cullera contemplo y que me recuerda aquello de que nuestras vidas son como ríos que van al mar.
Amigo oyente, cuando muere un alma joven sólo hay una sensación, no puede ser, el joven es una azucena que se abre a la vida y no es para marchitarse. Sólo me queda una esperanza María vive para siempre en el mar del amor de Dios, ahora tenemos un ángel que vela por nosotros. Valga este recuerdo para ti María que seguro me estás escuchando.

Por vosotras, las mujeres

He aquí una reflexión que leí en Radio Riba-roja, allá por el año 2002. Valga por vosotros, por mis monitoras de Riba-roja y por mis monitoras de Montaverner y Alfarrasí, de los juniors y por tantas mujeres que servís a la Iglesia desinteresadamente.
Amigo oyente:
Cuando escribo este minuto acaban de abandonar mi hogar tres estupendas monitoras: Dolo, Raquel y Susana. Ellas son las responsables de nivel que cada quince días se reúnen con los sacerdotes. Y ellas representan a tantas mujeres que en la Iglesia están trabajando por los demás y al servicio de la comunidad parroquial.
Y cuando escribo esto han pasado unas horas desde que daba cristiana sepultura a una mujer sencilla y buena, Dolores la mujer de teléfonos, la mujer callada que repartía la lotería de las misiones, limpiaba la Iglesia y lo más importante amaba profundamente a Dios y vivía su fe como bien saben hacerlo tantas chicas, mujeres y ancianas de Ribarroja.
Como sacerdote reconozco que el papel de la mujer en la Iglesia es fundamental. La Iglesia no sería la misma sin tantas mujeres que dedican su tiempo al servicio de las tareas parroquiales, mujeres anónimas que están ahí, al lado de los sacerdotes. Porque la mujer es parte integrante de la Iglesia, es el alma de ella.
Si entramos en un templo vemos como en su mayoría son mujeres, si vamos a una reunión allí están, siempre disponibles, sin miedo al que dirán y transmitiendo ilusión y constancia.
Sois tantas las que he encontrado en estos años: las madres que educáis a vuestros hijos, las abuelas que enseñáis las oraciones a vuestros nietos y no os cansáis en invitarles a ir a misa. Sois servicio en las cosas humildes, encarnadas en la limpieza del templo parroquial y la Colonia. Sois disponibilidad, ánimo alegre y maravillosas cocineras en el campamento, donde vuestra única preocupación es que los niños coman bien y donde nunca decís no ni a los monitores ni a los acampados. Sois paciencia y maestras en la catequesis, allí pasáis los años, enseñando y compartiendo la ilusión de unos niños que pronto vivirán el día mas feliz de su vida. Sois juego y diversión en los niños de juniors, siempre corriendo por las calles y jugando con ellos y cuando crecen, en medios, mayores y jóvenes os convertís en compañeras y amigas que os preocupáis por ayudarles en la adolescencia, escucháis sus problemas y valoráis sus sueños. Sois la jefa de campamento incansable que con seriedad dirige el campamento y la monitora que duerme poco y se pasa las horas entregada a los niños en Siete Aguas. Sois caridad que acoge a los necesitados, mientras se escucha que mi hijo está en la cárcel o mi hermano enganchado o necesito trabajo y no tengo papeles.
Sois las mujeres el alma de la Iglesia, una alma que ha de ser cada día más valorada, sois realmente esas compañeras del sacerdote que alientan en los momentos de desánimo, cuando ve que al menos no está solo.Y que más, sencillamente deciros, sencillamente gracias por vuestra música, la música de la joven que canta en misa de una y de la un poquito menos joven que canta en la misa de seis y siete de la tarde. Gracias, sencillamente gracias a todas las mujeres que estáis ahí, a tantas que he encontrado en mis seis años en Ribarroja y que han sido verdaderos ejemplos de fe y aliento en las dificultades.

Las fallas vistas por los niños


Y resuena como un eco lejano, más allá de la Serra Grossa, el sonido de las fallas. Resuena también en mi interior el eco del "una estoreta velleta per a la falla de San Josep...", en esta tierra de Moros y Cristianos, comparsas y entradas. Como un eco, estos escritos de los niños, posiblemente para ser publicados en el número especial de Fallas.

Las fallas son unas fiestas populares que se celebran en Valencia; son monumentos que se fabrican con cartón y papeles y se queman el día de san José. En esas fiestas podemos disfrutar de cosas típicas de nuestra tierra: la música, los petardos, los buñuelos y de mucha alegría.
Pablo Franco.

En el cole vamos a hacer una falla y también vamos a hacer un baile y nos vestiremos de madrileñas. Lo que me gusta del cole es disfrazarme, hacer plástica y hacer las fallas y el baile.
Paula Ferrandis.

Las falleras son como flores
y sus trajes como miel salida de la colmena.
Sus tejas son como oro
y sus pendientes son como diamantes.
Sus pasacalles son preciosas
y los músicos son maravillosos.
Sus bandas son azules y brillantes
y los ramos son como amores.
Los castillos son como lunas de miel
y los fuegos artificiales son como corazones.
María Serra.

En fallas todos nos lo pasamos muy bien porque están las falleras, las tracas, el baile del colegio Asunción de Nuestra Señora, etc. Yo voy allí y todos los de la clase hacemos un baile, todos nos vamos a disfrazar de madrileños. Cuando veo las esculturas y pinesa que se queman no me puedo explicar porque es tan bonito, pero también tengo un poco de miedo al ruído.
Bueno así se acaba mi historia. ¡eh! Espera que aún no os he dicho como me llamo, me llamo Lara Suarez Diaz, bueno ahora si que terminamos. ¡Hasta-las-fallas-que-viene!
Lara Suarez.

Era una fallereta que es deia Vicky i que desitjava ser fallera major però sa mare no li deixava, però després es va complir el seu desig i era la doneta mes feliç del mon, mentres les seues companyeres estigueren al seu costat per acompanyar-la en un dia tan feliç.
Pau Tortajada.

Ya falta poco para fallas.
Todas las clases hacemos una falla. La clase de segundo B está preparando una falla de cabezas, luego todas las fallas las pondrán en el patio. El jueves hacemos la presentación y un pasacalle fallero. Al final quemamos las fallas. ¡Qué bien nos lo pasamos!
Ruben M. Román.

Las fallas vienen nueva mente
Y año tras año hacen divertirse
A la gente. Las esperamos con alegría
Y las vivimos día a día,
Estamos en el colegio con ilusión
Y llegados a estas fechas
Llenos de satisfacción.
Trabajamos todos juntos
En esta gran labor
Y tratamos conseguir
de la fiesta, lo mejor.
Lidia Soldevila.

Las fallas de mi colegio me encantan, pero hay una cosa que me gusta más que todas, es el pasacalle que hacemos todo el colegio vestidos de falleras y falleros y luego comemos en el comedor paella. También por la noche dan premios y queman las fallas que hacen los niños como yo. Me encantan las fallas de mi colegio.
Elena Ramírez.

La falla es una fiesta que celebran los valencianos. Algunos ninots pueden ser perdonados porque a veces dan pena. Por eso los llevan a los museos para que la gente los pueda ver. Los ninots se hacen así: cogen barro o arcilla, le dan forma. Lo ahuecan y luego los cubren con papel de periódico y pegamento y los dejan secar. Al día siguiente está como una escayola y finalmente los pintan.
Mar Pastor.

De Jorge Tomás per a Vicky:
Aço no es una xiqueta
aço es un “clavellet”
plantat en una maceta
que la meua clase li ha fet.

Te cara de Macarena
i te molta simpatia
ix el sol quan ella ix
i esta xiqueta pleneta de alegria
es Vicky Ramos Garcia
la nostra fallereta major infantil,
Jorge Tomás.

El día en que tu no
me qujieras moriré con
tu nombre apretado en mi boca.

Dos ositos juegan en la
nieve cuando uno
se va el otro se muere.
Jorge Martínez.

Que bonitas son las fallas
por su ruido y su color,
por sus bellos monumentos
y se queman los ninots.

Las falleras de mi clase
Vicky, Mara y Gemma son
y el día ocho en el cole
va a ser la presentación.

En el auditorio todos los
alumnos del colegio
vamos a hacer un festival,
y el último día de cole
la ofrenda a la Virgen será.

El drama terrible de la anorexia y Carlos Puerto


No recuerdo muy bien el día ni como fue. En mi memoria vaga la visita de Carlos Puerto. Creo que fue en un despacho del Centro, no, mejor dicho, en el bar L'Institut, o fue cuando lo llevaba Lupe, situado delante del Centro Asunción de Riba-roja. Si recuerdo quien me lo presentó, D. Salvador Silvestre, el director del colegio. Recuerdo haber hablado con él, el guionista de Barrio Sesamo y autor de muchos libros. Un escritor auténtico!!! El motivo fue la visita que realizó para hablar a los chavales de su libro, "Mi tigre es lluvia". Un buen libro destinado a los y las adolescentes y que D. Salvador les había mandado como lectura en lengua.

"Mi tigre es lluvia" no es un cuento, es la vida de real de cientos de muchachas y muchachos que pasan por el calvario de la anorexia, un drama terrible que desfigura el rostro y el cuerpo de muchachas bonitas, apaga las vivas miradas adolescentes y lentamente marchita su juventud. Os lo recomiendo.

Y, puesto que este director de la revista escolar La Classe tenía en su centro un escritor. Allí envió a sus periodistas, las chicas de 2º de ESO, miembros del consejo de redacción. Y he aquí el resultado. Valga una disculpa, pues no recuerdo bien, quien escribió este artículo, pero reconozco no ser mío.

El pasado viernes 17 de mayo todos estábamos un poco alterados, pues teníamos que arreglar nuestra clase, la de 2º ESO A, ya que a las nueve y media de la mañana iba a venir un señor llamado Carlos Puerto. Él es el escritor del libro que D. Salvador Silvestre, profesor de lengua y literatura, nos mandó leer en uno de esos “acueductos” tan largos. El libro se titula “Mi tigre es lluvia” y habla de la vida de unas chicas y algunos chicos adolescentes enfermos de anorexia. El libro está basado en hechos reales y duros, y por supuesto, la protagonista, María, no es ficticia. Ella existe en la vida real y gracias a ella, a su generosidad y a sus experiencias, “Mi tigre es lluvia” ha sido publicado para llevarnos a la reflexión.
A las diez menos cuarto todos estábamos sentados en nuestros sitios cuando entró por la puerta de clase, D. Salvador, y un señor alto, Carlos Puerto.
Empezó a hablar D. Salvador, hizo la presentación y a continuación Carlos nos contó un poco lo que significaba para él el libro y MARÍA.
Después de estos comentarios y de un pequeño resumen del libro, él mismo pidió que hiciéramos preguntas para llegar a comprender el libro totalmente.
Estas fueron algunas de las preguntas que la clase de 2º ESO A hizo a Carlos y algunas de las respuestas que Carlos contestó amáblemente:

Cl: ¿Por qué ha escrito este libro?
C: Todo empezó cuando la editorial me entregó una cantidad de libros para reglar de uno de mis títulos anteriores y yo pensé que sería buena idea regalarlos a gente que no conocía de nada ya que regalarlos a mis familiares sería absurdo. Por eso me acerqué a un hospital, allí regalé libros a mucha gente, pero me fijé en un lugar más bien aislado del hospital donde estaban instalados los enfermos de anorexia. Me llamó la atención el modo con el que los trataban, allí dentro no tenían valor como personas. Decidí investigar y hablé con el director del hospital para ver si podía visitarlas y hablar con ellas. El me dijo que sí pero sólo si ellas querían. Me correspondieron muy bien y me animé a escribir el libro. Fue duro.

CL: ¿Qué significa el título “Mi tigre es lluvia”?
C: Es una especie de metáfora. Recuerdo que cuando terminé el libro se lo mandé a María, ya que su opinión era la única que me interesaba. Me contestó una carta donde me decía: “Espero que muy pronto mi tigre se convierta definitivamente en lluvia”. El sentido de esta oración que dijo María es: “Espero que mi enfermedad desaparezca para siempre”. El tigre es la anorexia, después os diré porque y la lluvia es la libertad, porque para ellas el agua, ducharse, era un privilegio, ya que al entrar en el hospital o al infringir las normas estaban en el privilegio, como habréis leído en el libro, no tenían derecho a nada.
CL: ¿Por qué?
C: Porque en “El Libro de la Selva” si lo habéis leído podéis comprobar que el tigre es malo. Y la leyenda dice que el primer tigre era hermosísimo, comía hierba y fruta, todo él era del color de las flores de las enredaderas amarillas hasta que un día un tigre se comió a una persona y le aparecieron rayas negras por todo el cuerpo. Se encerro en su propia carcel. Esta leyenda se puede relacionar con la historia de un chico o una chica anoréxica.
CL: ¿Cómo es para ti Candela?
C: En este libro están las dos caras de la moneda de la anorexia. Una es María y la otra es Sandra. Candela es un punto aparte, como si fuera artista.
CL: ¿La historia de Barrigas es real?C: Esa historia me la contaron las chicas de allí, del hospital, María, Sandra,...